No es una web, es una sacudida mental con estilo.
Abrir melones 🍈

Créditos del caos: si sobrevivo, escribo.

Cómo narrar sin anestesia lo que otras familias barren bajo la alfombra.

Mi avatar corriendo mientras toma notas, perseguida por su familia enfurecida. Una escena cómica que representa el caos creativo detrás de cada historia.
Crónica familiar

Mi familia es como una serie de Netflix sin guionistas.

La realidad supera a la ficción. Mi familia la supera a las dos.

Todo fluye, todo explota y todo da para artículo. Son un generador de contenidos espontáneos y anécdotas épicas con un valor literario y terapéutico que yo, Sylvia con Y, desde mi cueva les agradezco.

Con el apoyo logístico y emocional involuntario de mi familia, que sin saberlo, produce el 80% del contenido de esta web.
Gracias por no leerme, así sigo teniendo libertad para contarlo todo.

Testigos del caos

Contenido patrocinado por mi familia (sin saberlo).

No hacen falta guionistas cuando tienes una familia con talento para el caos.

Este contenido no sería posible sin la colaboración desinteresada (y sin consentimiento) de mi familia, que lleva años generando material sin saberlo.

Gracias por cada anécdota absurda, cada conversación surrealista y cada escena digna de análisis social… que me da pie para convertir lo cotidiano en contenido con gracia y crítica.
Aquí no se inventa nada: solo se observa bien. Y se escribe mejor.

Sinceridad brutal

Advertencia emocional (con cariño).

Sentir no es el problema. Callarlo para no incomodar… sí lo es.

Y no te preocupes, lo incómodo no es lo que cuento. Es que tú lo reconozcas.

Esta web no nace de la rabia, ni de la revancha, ni de las ganas de herir.
Nace de la necesidad de contar, compartir, sanar y (si se puede) hacer reír.

Todo lo que aquí aparece está filtrado por el tiempo, el humor y la reflexión.
Pero si algo de lo que lees te molesta o te sientes retratado, no voy a disculparme por sentir como siento.
Porque por fin he llegado a un punto en el que puedo hablar sin que me duela.

Y si eso te incomoda, piensa:
¿Es por lo que digo… o por lo que remueve?

Sin censura

Comentarios abiertos, corazones preparados.

Sentir no es peligroso. Lo que da miedo es lo que se pudre por dentro por no decirlo.

Tienes los comentarios abiertos para decir lo que quieras. Yo también estoy aquí, dispuesta a responder. Pero no a callarme. 

Y si esto ayuda a alguien más —aunque solo sea uno— ya seremos dos. O tres. O una banda armada de personas que ya no se callan ni para comer.
¿Te incomoda? Perfecto. Eso significa que vamos bien.

Versión materna del caos

Ahora habla mi madre (Y sí, también tiene mucho que decir).

Artículos con memoria (selectiva), verdades a medias y algún que otro zasca generacional.

Mi madre no se calla ni debajo del agua. Y yo, para que veáis lo valiente que soy… le he dado sección propia.

Ilustración en estilo cartoon de Sylvia con sudadera 'Pienso, Luego Publico' siendo interrumpida por su madre, que levanta un dedo y dice 'Pues ahora voy yo', con expresión decidida y pelo blanco sin gafas.