No soy influencer. No hago reels bailando. Pero si me lees… no se te olvida mi nombre.
Sylvia con Y
Soy Sylvia con Y. Diseñadora, consultora y creadora de contenidos con más gamberrismo que presupuesto. No nací en Silicon Valley, pero me he ganado cada clic con cabeza, diseño y una dosis diaria de sentido crítico. No sigo tendencias: las estudio, las destripo y, si me sirven, las retuerzo a mi manera.
Esto no va de postureo. Va de estrategia, ética y visibilidad real.
Sylvia con Y
Ccuando lo aplicas a ti misma
No necesitas millones para hacer ruido. Solo necesitas tener algo que decir, decirlo bien y decirlo a tu manera.
Yo he usado desde carruseles con verdades como puños, hasta stickers con bisturí.
Mi marketing de guerrilla no sale de un libro. Sale de saber observar, pensar diferente y comunicar con intención.
Y sí, funciona. Porque cuando no compites por ser la más mona del feed, puedes ser la más recordada.
Cero postureo digital
No vendo humo, vendo ideas con piernas.
No hago "contenido bonito", hago contenido que convierte.
No trabajo con quien me agota: filtro más que el algoritmo.
No prometo resultados rápidos: prometo estrategia y verdad.
No sigo fórmulas mágicas: tengo las mías, y funcionan.
Categorías que pican
Pues esto solo es el principio, si te pica la curiosidad, clica.

Verdades como puños, artículos sin filtros y melones que nadie se atreve a abrir.

Servicios SEO sin trampa ni cartón. Estrategia, diseño y contenido para marcas con agallas.
Tienda de frases, ideas y diseños que harían llorar a más de un gurú del marketing.
Clientes plaga
Clientes plaga: con cariño… pero ni me llames
No todo el mundo encaja con mi forma de trabajar. No porque yo sea especial (que un poco sí), sino porque valoro mi tiempo, mi salud mental y la calidad de lo que entrego.
Si te reconoces en alguno de estos perfiles plaga y los que están por venir… te lo digo con respeto: sigue tu camino digital por otro lado.

Llega con ideas que nunca verbalizó y expectativas que no comunicó. Cree que tú deberías adivinar lo que él pensaba… aunque jamás lo dijo ni por email, ni por humo de señales.

Te dice lo que va mal en su web porque "lo siente", pero no sabe explicarlo. No quiere invertir en análisis ni estrategia, solo que le pongas algo bonito. Y rápido.

Te abraza, te adora, te suelta todo… y desaparece durante semanas. No entrega textos, no responde emails, y cuando vuelve dice que ha estado "reflexionando".

Viene a enseñarte a ti lo que es el marketing, pero no sabe lo que es el SEO ni cómo se escribe «branding». Llega con un logo cutre y frases tipo "es que yo soy muy espiritual y minimal".

Llega con urgencia extrema, todo es vital, todo es ya. Pero en realidad no tiene ni idea de lo que necesita. Solo quiere apagar fuegos, y tú no eres bombera.
Si te ha hecho gracia pero te has reconocido… haz terapia, no una web conmigo.
Y si después de leer esto sigues pensando «madre mía, ¡por fin alguien que dice lo que piensa!», entonces sí: bienvenida/o a mi mundo.
Es una forma de destacar sin grandes presupuestos, usando creatividad, autenticidad y estrategia. No se trata de hacer ruido por hacer, sino de dejar huella con acciones que conectan, sorprenden y muestran quién eres, sin filtros ni disfraces.