El Vaticano ya tiene nuevo papa, León XIV. Pero San Melones ya lo había predicho desde la Santa Siesta: hace falta una mamá. Este artículo no es una burla, es una crítica con melón, humor y fe en que la coherencia algún día reine en Roma.
Mientras tú eliges papa, yo ya he montado San Melones. Y sí, hace falta una mujer ahí arriba. Ya va tocando.
Nota prehumo
Este artículo fue escrito antes de que saliera el humo blanco del cónclave.
Sí, lo sé. Lo predije desde la cama, entre sueños y con la bendición de Santa Siesta.
No tengo línea directa con el Vaticano, tengo algo mejor: olfato crítico, melones por abrir y una siesta regeneradora que me afina la intuición.
✨ No fue fácil entenderle, pero ahí estaba su verdad
Siempre he sentido admiración por Jesús. Pero no te voy a mentir: a mí también me costó entender su mensaje.
No era directo. Hablaba en parábolas, con metáforas, con esa poesía antigua que a veces más que enseñar, confunde.
Eran otros tiempos, otras formas de hablar, de expresarse y de creer. Pero algunas cosas —con el paso del tiempo, con la vida— se hacen tan claras que parecen matemáticas. Lógica pura.
Jesús decía que el amor no excluye. Que el otro eres tú. Que si no entiendes eso, no has entendido nada.
Y cuando lo entiendes… ya no puedes seguir mirando igual al mundo.
Este artículo no es para meterme con el Vaticano.
Este artículo es para abrir un melón que muchos tienen cerrado con candado sagrado, pero que yo ya no puedo callar.
Porque si de verdad crees, no puedes mirar hacia otro lado.
Y si no crees, también. Porque lo que está en juego no es la fe: es la coherencia humana.
🚪 El cónclave y el concla-bloqueo
“Que el Espíritu Santo elija… pero antes pasen por protocolo, filtros, poder y secretismo masculino milenario.”
El cónclave es el teatro más exclusivo del mundo. Se disfraza de recogimiento espiritual, pero huele a moqueta vieja, oro y pactos no escritos. Siempre ellos. Siempre varones. Siempre en secreto.
Y mientras tanto, las Marías de hoy siguen fuera, esperando. Callando. O huyendo.
✡️ San Melones ya ha hablado
“A falta de palomas, buenos son los melones.”
San Melones es el patrón de las verdades que no gustan, de los silencios que revientan, de las preguntas que molestan. Mientras ellos eligen papa, aquí se monta una revolución con humor, conciencia y fruta de temporada.
San Melones ya ha hablado. Y no pide mitra ni sede apostólica. Pide coherencia, pan y abrigo. Y si queda sitio, una Coca-Cola.
🌀 Jesús, el rebelde que no reconocería su club de fans
Estoy segura de que Jesús —para mí, uno de los primeros rebeldes y revolucionarios de la historia conocida-contada— tendría muchos más seguidores si no hubieran apestado su figura con tanta parafernalia y malas prácticas. Algunas, asquerosas y vomitivas para alguien que dice seguir y servir al Señor.
Jesús predicaba el amor. Ellos reparten exclusión. Jesús caminaba entre prostitutas, pobres, locos y leprosos. Ellos construyen catedrales para unos pocos y se escandalizan por un beso entre dos hombres.
El mismo Jesús les perdonaría, claro… pero también les soltaría un sermón que dejaría temblando hasta al Papa emérito.
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” —pero parece que si huele a Valle de los Reyes, a túnica blanca y a familia tradicional, les resulta más fácil.
🔒 Los escritos que ni Dios conoce
¿Y si la verdad ya fue escrita pero alguien la archivó bajo 7 llaves y 300 años de polvo vaticano?
Allí dentro hay manuscritos que cambiarían el relato. Códigos, cartas, pasajes censurados. Historias que no interesaban. Mujeres que fueron borradas. Revelaciones que no pasaron el filtro del poder.
Y tú aquí, con tu Biblia de bolsillo y una lámpara de Ikea.
🎫 El paraíso VIP del arte y el conocimiento (yo haría cosillas malas por entrar)
Viven en un paraíso de arte y conocimiento exclusivo premium VIP que haría cosillas malas para que me dejaran echar un vistazo rápido.
Arte que no sale en Google, frescos que no se han publicado, libros que no se han abierto en siglos. Y los de dentro, paseando entre ellos como quien se aburre en el Louvre.
Lo llaman fe, pero es puro FOMO espiritual.
🔍 ¿Y los que lo siguen? El espejo que nadie quiere mirar
Lo que más me sorprende no es la élite que mueve los hilos —hambrienta de poder, dinero, sexo y lujuria. A esos, aunque me horroricen, los entiendo: cumplen su objetivo. Como dirían mis queridos colombianos: unos malparidos con agenda.
Pero ¿y los demás? ¿Qué siguen, exactamente?
Un Dios justo —sea el que sea— jamás avalaría la opulencia mientras otros mueren de hambre. No bendeciría cúpulas de oro mientras otros duermen sobre cartón. No despreciaría a nadie por su color, su ropa o a quién ame.
Un Dios justo haría trizas ese Vaticano y lo llenaría de necesitados.
Y haría una lista de prioridades más larga que la lista de la compra del mes.
🔔 El sermón que Jesús no pudo dar porque lo crucificaron antes
«Y entonces subió al púlpito improvisado, descalzo como siempre, con la túnica arrugada y polvo en las cejas. Miró a los doctores de la ley, a los bien vestidos, a los que traían escolta y cadenas de oro, y dijo lo que nadie escribió, porque lo callaron con clavos.»
—
“Dejad de usar mi nombre para justificar vuestra cobardía.
Dejad de vestir grandeza mientras vuestros hermanos se tapan con mantas mojadas.
Dejad de imponer dogmas que yo jamás enseñé, y de negar el amor que vine a predicar.
No vine a fundar imperios ni a coleccionar esculturas de mármol. Vine a tocar heridas, a escuchar al rechazado, a llorar con la viuda y a reír con el loco.
No me crucificaron por decir que era Dios. Me crucificaron porque amaba sin condiciones.
Y si vuelvo, no me esperéis en Roma ni en Jerusalén. Estaré en la esquina donde nadie quiere mirar. Como siempre estuve.”
—
Y entonces el sermón se apagó entre murmullos. Algunos lloraron. Otros se rieron. Y los de siempre, los del poder, tomaron nota para preparar los clavos.
🕊️ Los 10 mandamientos, edición San Melones
Aquí van, reescritos sin miedo ni incienso, para que no se usen como garrote ni como excusa. No bajaron de ninguna montaña, salieron de vivir con los ojos abiertos. Son para los que no necesitan títulos divinos para actuar con humanidad, y para los que aún creen que amar al otro es revolucionario.
- Amarás al prójimo como a ti mismo.
Si no te amas ni un poquito, no jodas al prójimo con tus traumas. - No matarás.
Pero no solo de cuerpo: también se mata con desprecio, silencio y leyes injustas. - No robarás.
Y sí, robar dignidad también cuenta, aunque lleves sotana o corbata. - No mentirás.
Ni siquiera con voz suave en el púlpito o firmando un tratado «en nombre de Dios». - Santificarás las fiestas.
Pero no con lujo obsceno mientras el pueblo come lentejas caducadas. - Honrarás a tu padre y a tu madre.
Aunque no hayan sido perfectos. Honrarlos también es sanar lo que no supieron hacer. - No cometerás actos impuros.
Aclaramos: impuro no es amar. Impuro es abusar, encubrir y callar. - No codiciarás los bienes ajenos.
Ni su oro, ni su fe, ni su pueblo. Ni siquiera sus followers. - No levantarás falsos testimonios.
Sobre todo si se trata de mujeres, pobres, disidentes o locos lúcidos. - No codiciarás la mujer de tu prójimo.
Ni su mujer, ni su hombre, ni sus amantes, ni sus poliamores ni sus rollos secretos. Bastante tiene ya cada uno con gestionar su propio caos emocional.
❤️ Para Él, con todo mi amor
Porque yo sí entendí claramente su mensaje.
Porque me ayuda a querer ser mejor cada día.
Porque ya ni siquiera tengo la mala costumbre española de soltar un “maricón de España” sin pensar.
Porque las personas buenas se aman. Punto.
Da igual de dónde vengan, de qué color sean o a quién amen.
A los malos, melones. Pero de los gordos.
Y este artículo, aunque lo lean con cara torcida los de siempre, se enlazará con otro que ya está en camino:
Contra el racismo, la ignorancia y la ceguera selectiva.
Título provisional:
“Me la metió un negro y no lo veía por la noche si no mostraba los dientes.”
(Y sí, hablaremos de cómo se repiten esas barbaridades con naturalidad mientras se persignan después.)
👉 Y si después de tanto humo blanco necesitas aire puro y babita sagrada, te presento a San Siesta, el patrón de la siesta española. No exige votos. Solo que te tumbes un rato.
🗣️ ¿Y tú? ¿Esperabas algo distinto del cónclave?
Déjalo en comentarios: ¿te esperabas un giro revolucionario o más de lo mismo con mitra?
¿Ya te pasaste a San Melones o sigues en modo paloma de papel?
Te leo abajo, sin dogmas pero con fruta fresca.

